Primera ingeniera civil chilena es homenajeada por Google

A través de un doodle, el buscador homenajea hoy a la primera ingeniera civil chilena. Es el 128° aniversario del nacimiento de Justicia Espada Acuña el que Google quiere reconocer mediante una imagen en su página principal de Argentina, Chile y Perú.

El legado de la profesional de la Universidad de Chile y la poca presencia de las mujeres en áreas como las matemáticas, ingenierías, ciencias y tecnología (STEM), fueron el impulso para darle el espacio. Para ello, se le encargó el trabajo a Hélène Leroux, reconocida doodler y quien realizó también la ilustración en conmemoración de Violeta Parra.

“Poder celebrar, aprender y difundir los logros de una mujer como Justicia Espada, fue un gran honor. No solo porque pude conocer sobre su vida, sino porque conté con la confianza de Google para representarla a ella y su trabajo gráficamente. Realmente espero haberle hecho justicia” señaló Leroux.

 

¿Quién fue Justicia Espada?

Justicia Espada Acuña Mena nació el 14 de enero de 1893. Se crio junto a sus siete hermanos en un ambiente de cooperación,  creatividad e igualdad de género, lo que la impulsó a obviar los esquemas sociales de la época. En una sección para mujeres, cursó la enseñanza media en el Liceo de Aplicación y luego ingresó a la carrera de Pedagogía en Matemáticas en la Universidad de Chile. Sin embargo, en 1912 se cambió a Ingeniería Civil en la misma institución.

Después de titularse, Espada mostró interés en el desarrollo de infraestructura, por lo que trabajó en la Empresa de Ferrocarriles en el cálculo de puentes. Decidió retirarse un tiempo para dedicarse a la maternidad y se reincorporó después a la misma como calculista en el Departamento de Vías y Obras, donde se mantuvo hasta que se jubiló en 1954.

En representación de la familia de Espada, su nieta Mireya Gajardo se refirió al reconocimiento a «la Meme»: «Estoy muy contenta con el homenaje que le rinde Google, principalmente porque visibilizar la presencia de mujeres en ámbitos tradicionalmente masculinos sigue siendo, todavía, una necesidad imperiosa. Las mujeres jóvenes necesitan saber que podemos hacer de todo y que ya hay otras que han abierto muchos de esos caminos».